La Argumentación y su Relación con otras Estructuras Retóricas
La argumentación suele combinarse con el resto de las estructuras retóricas (narración,
exposición/explicación y descripción) con diferentes fines. Es muy común que los textos
argumentativos estén combinados con el discurso expositivo (pretende informar) y con el
explicativo (pretende aclarar) porque estos ayudan a la construcción de argumentos
sólidos. La exposición se utiliza para informar, información que sirve para convencer o
persuadir a alguien de la propuesta establecida (Sánchez Lobato, 381).
Por otro lado, aunque la narración y la descripción son menos frecuentes en los
textos argumentativos, también suelen utilizarse normalmente como herramientas que
ayudan a persuadir al lector. Por ejemplo, narrando una historia que ayude a sostener el
argumento presentado. Finalmente, podemos afirmar que cada una de las estructuras
retóricas complementa y ayuda a la realización de las otras.
Sugerencias
A continuación presentamos una serie de
sugerencias para una buena argumentación:
- Usar argumentos claros y cortos.
- Partir de premisas fiables y concretas.
- Ordenar las ideas y los argumentos de la forma más conveniente.
- Utilizar un léxico específico, concreto, claro y con términos consistentes.
- Utilizar ejemplos, contrastes, analogías para argumentos sólidos.
- Utilizar fuentes bibliográficas confiables y de autoridad.
- Utilizar argumentos lógicos, deductivos y de contraste.
Tipos de Argumentación
Argumentación Dialéctica
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